martes, 20 de junio de 2006

Yangón

Yangón no es una cuidad especialmente atractiva. Tiene una pagoda impresionante (Shwedagon Paya), algunos antiguos edificios coloniales bastante bonitos, y poco más. La mayoría de la gente sólo pasa allí un par de días, pero nosotros, por diversas circunstancias tuvimos que permanecer allí una semana. Y no nos arrepentimos para nada. Si llegar a Tailandia fue como aterrizar en otro mundo, el aparecer en Yangón fue como visitar otro mundo dentro de otro mundo.
Aunque la ciudad no sea muy bonita, mereció mucho la pena pasar allí tanto tiempo, porque fue una experiencia muy enriquecedora.
En fin, al contrario de cualquier ciudad occidental, lo interesante de Yangon no son los atractivos turísticos, sino LA GENTE que lo habita, que no para de sorprenderse y sorprenderte.


A veces Yangón recuerda a Lisboa, pero infinitamente más decadente.


La espectacular pagoda Shwedagon


Las calles son caóticas y pasear es difícil

lunes, 19 de junio de 2006

Gluglú

Durante nuestra estancia en Yangón fuimos tíos por segunda vez. Pasamos unos días de mucho agobio, porque la junta militar que gobierna el país cortó la conexión a internet, así que no teníamos noticias de cómo iban las cosas. Además, cada minuto de llamada al extranjero cuesta 6€, por lo que no podíamos estar llamando todos los días para tener noticias.

El día que al fin pudimos ver sus fotos, estábamos en Bagan. Los camareros del restaurante-cibercafé se asomaban sobre nuestros hombros para compartir la alegría con nosotros y ver esa cosa blanca tan rara y pequeñita. Ese mismo día, su jefa también había dado a luz, así que estábamos todos muy contentos. De todas formas, además de querer ver al bebé, estaban casi más interesados en que les dijéramos cómo habíamos burlado la censura del gobierno para conseguir conectarnos a Yahoo.

Al final, el bichito llegó al mundo y es así:



Para los actos oficiales se llamará ANANDA, y para los informales de momento es Gluglú.

También echamos mucho de menos a Ricardito!!

domingo, 18 de junio de 2006

De nuevo en Tailandia


Hace un par de días regresamos a Tailandia. Hemos vuelto exhaustos de tantas buenas experiencias en Myanmar, así que nos quedaremos unos cuantos días en Chiang Mai para recuperar energías. Es una ciudad un poco fea, pero muy turística, por lo que tiene casi todo lo que necesitamos para sentirnos un poco cómodos (entre otras cosas, piscina en el hotel).

A Pilar le quitaron la escayola antes de ayer, y aunque según la radiografía está todo bien, todavía siente mucho dolor al moverse, por lo que de momento no podemos hacer ninguna excursión.

Nuestros números de teléfono (por si queréis llamar o mandar SMS).
- Mientras estemos en Tailandia: 006660192398
- Durante todo el año: 664402698
(Tal como hay que marcar para llamar desde España)

sábado, 20 de mayo de 2006

MYANMAR (BIRMANIA)

Mañana por la mañana cogemos un avión para Myanmar.
Es posible que durante el próximo mes estemos algo incomunicados.
Segun nuestras ultimas informaciones, Yahoo y Hotmail están prohibidos en el país, y la conexión a internet es prácticamente inexistente fuera de la capital.
Los teléfonos móviles no funcionan y llamar desde el teléfono fijo (cuando las lineas no están caídas) debe de costar unos 6 euros por minuto.
Bonito panorama cuando uno esta a unas horas de ser tío...

Rotuladores


Hoy hemos pasado el día en Bangkok, recuperándonos de una semana bastante agotadora, de mucho autobús, naturaleza, verdor, cansancio, sudor y pocas duchas.
Tocaba Internet y tiendas.
Y hemos encontrado una joyita: la papelería mas impresionante que hemos visto nunca.
Había miles y miles de rotuladores dispuestos como los de la fotografía.

Mala suerte (dentro de la buena suerte)


- Alquilamos una moto y se pincha la rueda justo al ir a devolverla a la tienda después de usarla durante todo el día.
- Alquilamos una moto y nos quedamos sin gasolina a mitad de camino. Por suerte una amable mujer saca de debajo de su carrito de comida, en medio de la nada, un par de botellas de gasolina y nos las vende.


Recorremos unos 150 km para ir a las Islas Similan, que nos han dicho que son paradisíacas. Cuando llegamos a esta playa, desde la que parten los barcos para las Similan, nos enteramos de que la temporada acaba el 15 de mayo, y que a partir de esa fecha ya no van mas barcos a las islas. Estamos a 15 de mayo.

Sanguijuela

No, tu no.
Me refiero a las que se nos pegaron en la excursión a la jungla. A cada rato te tienes que ir revisando las piernas (y los brazos de paso) para ir arrancándote las que se te van pegando. Al final del día acabas emparanoiado pensando que las tienes por todas partes.
Por cierto, según escribimos esto, una rata de unos 30 centímetros acaba de pasar por encima de nuestras cabezas, por los tubos de ventilación del moderno centro comercial en el que nos encontramos.


Sanguijuela en la camiseta de Pilar.
Unos segundos antes estaba pegada a su brazo.


Nuestro guía iba descalzo como si tal cosa.
Pero a el tambien se le pegaban las sanguijuelas.

Parque Nacional de Khao Sok







Hace unos días estuvimos en la jungla, en el Parque Nacional de Khao Sok. El tiempo no se porto muy bien, pues ya ha llegado el monzón, y no paro de llover ni un momento. Pero ver la selva con lluvia le añade un punto de autenticidad.
En Khao Sok habitan tigres, leopardos, monos, osos, elefantes salvajes , y la flor mas grande del mundo, con 80 cm. de diámetro. Lamentablemente nosotros no vimos nada de eso, pero según bajamos de la barca con la que atravesamos un lago de mas de 165 km de largo, vimos a dos cocodrilos esconderse entre la maleza.
También vimos monos salvajes, tortugas y, en una cueva que atravesamos caminando por dentro de un río que discurría por su interior, cientos de murciélagos y arañas como puños a las que les brillaban los ojos en la oscuridad. Por cierto, no habíamos visto arañas tan raras en la vida. Ni siquiera en Australia.
La excursión fue memorable. El paisaje era de los que quitan el hipo, pero ninguna foto puede representar la impresión que sentimos.

La siesta

Creía que España era el país de la siesta por antonomasia, pero hemos descubierto que aquí la gente se echa una cabezadita a cualquier hora y en cualquier lugar. Para mi, que siempre tengo sueño, seria ideal vivir en este país.


Un puesto de comida. Visto por delante.


El mismo puesto, visto por detras.

Fruta


No todo son insectos a la parrilla. También muchas comidas deliciosas y sabrosas frutas. Ademas, toda la fruta la sirven decorada, como se puede ver en la foto.

Peninsula de Railay. Atardeceres (II)




Más atardeceres...



viernes, 19 de mayo de 2006

Restaurantes


"En Tailandia la mayoría de los restaurantes consisten en una habitación que recuerda a un garaje. La decoración puede limitarse a unos cuantos posters de la cerveza local Singha o a detalles impropios, como una foto descolorida de los Alpes Suizos. La iluminación, a base de fluorescentes, barata y fría, es de rigor " (Guia Lonely Planet)

En este restaurante, como en muchos otros, también había carteles de Merry Christmas (en mayo), la foto desvaída del hijo licenciado, las flores de plástico, y mas a la izquierda estaba la foto de los Alpes Suizos, lo prometo.

Península de Railay. Atardeceres







En las playas de la península de Railay hemos presenciado algunos atardeceres realmente espectaculares.

Insectos a la parrilla



El otro día salimos a visitar una feria local en Phang-Nga. Algo del estilo de las ferias de Segovia. La mayoría de los puestos eran de comida, siempre presente en este país. Nos encontramos con unos cuantos puestos de deliciosos bocados: insectos fritos. Cucarachas, saltamontes, gusanos...
Ayer vi una cucaracha en nuestra habitación. No se me ocurrió saltar de la cama para cazarla y echarla a la sartén... Supongo que para ellos ver una cucaracha en la pared es como si nosotros viéramos un langostino corriendo por el pasillo...

domingo, 14 de mayo de 2006

Laguna de Railay


Intrépido escalador

En la península de Railay, aparte de tostarse (literalmente) en las playas, se puede hacer una excursión a una laguna perdida en la selva.
Como Pilar sigue convaleciente, hice la excursión acompañado por Luisa, una simpática Rumana que hemos conocido en Railay, y con la que hemos compartido algunas buenas charlas.
Para llegar a la laguna, hay que subir unos 400 metros por una cuesta casi vertical, y luego descender la misma altura por otra cuesta. Cuando digo casi vertical es casi vertical. Hay varios tramos de escalada de mas de 4 metros que me hicieron rezar un padrenuestro antes de decidirme a bajarlos. Por suerte, alguien tuvo la feliz idea de poner cuerdas fijas para ayudar un poco en el mal trago...

Después de sudar 10 o 12 litros y de haber visto a la virgen un par de ocasiones te das de bruces con una laguna de ensueño. El agua es salada, y esta rodeada por unos muros de unos 400 metros (los que previamente has subido y bajado). Es como si, en medio de un macizo calizo inmenso, alguien hubiera arrancado un trozo de sección cilíndrica, y hubiese añadido una laguna dentro...
No se oye absolutamente ningún ruido, salvo el de tus propias brazadas en el agua. Estas en la gloria.


La laguna esta aquí dentro


Vista de la playa Oeste desde el camino a la laguna

Luisa, in case you read this... Good luck in Malasia. Enjoy your trip!!! And send me your email. I think I've lost it.

Península de Railay (II)



Los últimos 5 días los hemos pasado en la pequeña península de Railay, en la provincia de Krabi. Cuando estas en esa península, tienes la sensación de estar en una isla, porque solo se puede llegar por barco.
La zona es muy conocida en el mundo de la escalada, por sus enormes paredes kársticas. La verdad es que si que se respira en ambientillo escalador. Hay varias escuelas de escalada, y se ve gente con material que va de acá para allá; del hotel a la pared, y de la pared al hotel. Nosotros estuvimos una noche en un curioso bar al aire libre, con alfombras para tumbarse en el suelo, a un lado la barra, y al otro tocando las olas que llegaban entre el manglar. Tenían una inmensa pantalla en la que proyectaban vídeos de escaladores famosos. Nos quedamos embobados viendo como pueden mantener colgado todo su cuerpo sujetándose con apenas un par de dedos...
Aparte de la escalada, la península ofrece un par de playas de ensueño, unos atardeceres de los que quitan el hipo, monos que bajan a la playa y que roban las mazorcas de maíz a los desprevenidos turistas... y tampoco mucho mas, aunque con eso fue suficiente para pasar 4 o 5 días bastante entretenidos.